martes, 14 de noviembre de 2017

La isla


Hace ya días, semanas, que tengo preparada esta entrada del blog pero no me decidía a colgarla... seguramente sea porque las respuestas de los niños ante uno de los libros más difíciles que hemos leído, me han hecho meditar mucho sobre el estado de las cosas... y es que para eso Armin Greder escribió La isla. No creo que nadie que lea esta entrada se quede indiferente.
¿Qué os parece la portada de este libro?
Daniela: una cárcel
Paula: un castillo
Carlos: un muro
Cloe: si se titula “La isla”, pues será una isla
¿Qué os parece este personaje?
Lluvia: es raro porque además de que no sabemos por qué está ahí, está desnudo, sólo los bebés se desnudan
Ainoa: que esté desnudo me parece raro, que venga de otro sitio me parece todavía más raro
Julia: no está bien que esté desnudo porque las chicas no podemos ver las partes de los chicos
Daniela: es que nadie va desnudo por la calle, si le dieran ropa ya no sería tan raro
Lluvia: las chicas y los chicos podemos vernos desnudos, en las familias pasa
Julia: las familias sí, los desconocidos no.
Sara Lee: me parece extraño
Catalina: también me parece raro
¿Qué os parecen los habitantes de la isla?
Catalina: gordos cerdos mutantes
Sara Lee: no parece que sean muy simpáticos
Aitana: no me iría con ellos
Daniela: la del comedor está gorda pero me quiere. Ellos no me parecen buenos, pero puede que lo hagan porque no saben si les puede atacar, a lo mejor cuando le conozcan son mejores.
Carlos: a mí no me parecen nada amigables
Eric: yo no me iría con ellos
¿Os parece que les apetece estar con él?
Lluvia: me cuesta mucho explicarme, es que es su territorio. Por ejemplo, yo tengo mi mesa no te metas en mi mesa porque me molesta
Ainoa: no les veo con muchas ganas pero puede que luego se hagan amigos
Si fuera vuestro invitado, ¿qué haríais?
Eric: le prestaría mis juguetes
Carlos: jugar con él y comería chuches, pero  le daría solo una
Julia: como hoy una mejor amiga va a venir en mi coche, le voy a prestar la silla de mi hermana para que se siente, mis padres la dejan estar en nuestro coche
Daniela: yo le acogería como a uno más de la familia, yo no entiendo cómo le tienen miedo, él debería tenerles miedo a ellos
Lluvia: a mí no me gusta, pero quiero saber si le van a echar comida, o se van a olvidar de él
Ainoa: le daría comida, y compartiría mis juguetes con él, pero no mis favoritos
Aitana: compartiría mis chuches
Catalina: pues yo no comparto mis chuches con desconocidos
¿Cómo le vais a ayudar?
Carlos: le ayudaría un poco, le daría de comer, y le daría trabajo, y le pagaría igual que a todos
Julia: le doy de comer y me lo llevo a su ciudad, pero si le diera trabajo, le pagaría menos
Daniela: yo le daría de comer lo mismo que esté comiendo yo, y también le daría trabajo, le pagaría lo mismo porque tenemos todos los mismos derechos
Catalina: yo le daría trabajo pero no le pagaría dinero, le pagaría con comida
Julia: ¿Y si se te acaba el dinero?
Sara Lee: le pagaría un poco menos que a alguien de Mejorada
Aitana: la daría de comer y le pagaría un poco menos
¿Creéis que están obligados a ocuparse de él?
Carlos: Sí
Daniela: si me pide ayuda a mí, sí
Ainoa: si me pide ayuda, se la doy
Catalina: más o menos, no es alguien conocido
Sara Lee: yo no pienso que sea responsable de él
Eric: Yo sí
Aitana: yo un poco también
¿A qué juegan los niños?
Daniela: a lo mismo que hacen los mayores
Raro, nuevo o extranjero, ¿cuál es el adjetivo que le pondrías a este hombre?
Eric: raro
Carlos: extranjero
Daniela: seguro que tiene nombre y está aquí porque le ha caído una bomba
Lluvia: yo lo pondría un nombre de persona
Ainoa: raro
Aitana: nuevo
Sara Lee: extranjero
Catalina: raro
Julia: yo no puedo concentrarme en este libro porque me voy ahora a un cumple
Si vosotros fuerais el hombre, ¿qué haríais?
Catalina: les pego
Sara Lee: me escaparía de la isla
Ainoa: me haría mi propia casa
Lluvia: les espiaría y les chafaría la misión haciéndoles lo que planeen ellos
Daniela: con lo que haya en el establo me hago algo con lo que escaparme, luego viviría en alguna cueva de la playa y construiría palos para pescar
Lluvia: intentaría hablar con ellos con otras pintas pero si me dicen que no, me voy, no tengo otra opción
Eric: esta historia no me gusta, le tratan mal
Carlos: por ahí ando yo.

martes, 10 de octubre de 2017

El árbol generoso

Meses ha, que el blog dormitaba esperando que los gansos salvajes vuelvan del sur, que Sepo recupere su lista o que un buen álbum ilustrado nos despertara... ha tenido que ser, cómo no, El árbol generoso este clásico de la literatura que sinceramente, a mí, nunca me emocionó demasiado, siendo fan confesa de Shel Silverstein... Pero me dejé llevar por la insistencia de las voces más expertas, y creo que ha sido todo un acierto. Puede que sea este libro. Puede que sea porque ya llevamos muchas letras juntos, nos conocemos mejor, el diálogo es más fluido, puede que sea el cariño, puede… Puede que sea este libro. Pero, pasen y lean, juzguen ustedes mismos...


il. de El árbol generoso


El árbol se tuerce cuando ve llegar al niño, ¿por qué?
Daniela: porque quiere al niño y sus brazos de hojas se mueven cuando le ven
Cuando el niño crece, deja de visitar al árbol, pero de repente se ven unas piernas ¿De quién son?
Catalina: Son de unos novios
Candela: Hermanos
¿Quién piensa que son novios? ¿Quién piensa que son hermanos?
Cloe: Novios
Sara Lee: Novios
Paula: Novios
Lluvia: Novios
Daniela: Son dos novios
Ainoa: Son hermanos
Gabriel: Novios
Eric: Novios
 Julia: hay un corazón tallado en el árbol, son novios
Aitana: Novios

Cuando se lo pide, ¿Creéis que va a cortar sus ramas?
Candela: Sí
Lluvia: No lo sé
Cloe: Sí
Aitana: No
Paula: Sí
Gabriel: No
Eric: No
Shiam: Sí
Julia: No
Ainoa: No
Lluvia: No
Sara Lee y Daniela: Sí porque he visto la última página

¿Qué os parece que se lleve las ramas?
Candela: Me parece muy bien porque el árbol le ha ofrecido sus ramas
Lluvia: Si fuera un árbol no le daría mis ramas, bueno un poquito pero no todas
Cloe: Yo no le daría mis ramas
Aitana: No lo sé…
Paula: Yo no se las doy
Catalina: No le daría mis ramas
Gabriel: No porque se está aprovechando de él porque sabe que le quiere y que le va a dar todo lo que le pida
Shiam: Yo no le daría las ramas
Julia: Le daría unas poquillas
Ainoa: Pobrecillo árbol, me da pena
Sara Lee: También le daría unas pocas
Daniela: alguna le daba, no todas, porque tiene que seguir viviendo

¿Os molestaría que os pidiera ramas si fuerais un árbol?
Candela: a mí no me importa que me las pida, si le quiero, se las doy todas
Lluvia: Sí
Cloe: Sí
Aitana: Sí
Paula: Sí
Gabriel: Sí
Catalina: Sí
Eric: Sí
Shiam: Sí
Julia: Sí
Ainoa: Me molesta un montón que me las pida
Sara Lee: Sí que me molestaría
Daniela: me molestaría

¿Creéis que el árbol fue feliz después de despojarse de todas las ramas?
Candela: Sí
Lluvia: No
Cloe: Sí
Aitana: Sí
 Paula: Sí
Gabriel: Sí, porque no sabe que se está aprovechando de él y él le quiere
Catalina: Sí
Shiam: Yo pienso que no, porque le da al niño lo que le pide porque le quiere pero  si le das una cosa a una persona porque la quieres pero necesitas esa cosa para vivir, por dentro no te hace mucho bien porque ya no eres tú, te falta lo que le has dado
Julia: No está contento
Sara Lee: Está feliz
Ainoa: No está muy contento
Daniela: Está feliz pero no sabe que se aprovecha mucho de él

¿Creéis que el niño será capaz de cortar el tronco cuando el árbol se lo ofrece?
Candela: Yo no creo que corte el árbol porque es muy viejito y no tiene fuerzas para talarlo
Lluvia: No puede cortarlo, no tiene ni motosierra ni hacha

Y en este momento de la historia, el árbol del que sólo queda un tocón, ¿sigue siendo un árbol?
Shiam: El árbol le da sus trozos para estar más cerca del niño, ahora que es un barco está más cerca que nunca
Daniela: Este niño es que sólo piensa en él
Candela: para el árbol el niño es su amigo, por eso le da todo, le quiere
Cloe: el árbol es feliz aunque lo pierda todo porque se lo da a quien más quiere
Ainoa: para este niño nada es suficiente
Paula: no creo que sea feliz porque el niño es un abusón
Aitana: está contento
Catalina: el árbol está contento, pero ya no es un árbol
Eric: es un árbol y está contento
Gabriel: está feliz
Lluvia: está muerto
Ainoa: El árbol no es feliz, y si yo fuera el árbol le diría: cómprate lo que quieras, con tu dinero
Shiam: todavía puede volver a crecer, le queda la raíz
Julia: este árbol no está ni contento ni triste, es un árbol, no tiene sentimientos
¿Creéis que los seres vivos tienen sentimientos? ¿O solamente los humanos los tenemos?
Julia: No se mueve, no habla
Ainoa: Sí intenta abrazar al niño con sus ramas
Julia: Es un libro
Gabriel: sí que habla, el lenguaje de las hojas, además
Shiam: los árboles no tienen sentimientos porque no tienen órganos
Sara Lee: Sofía, ¿tú crees que hablan?
Sofía: No lo sé, no está demostrado que sí, tampoco de manera fehaciente que no… de todos modos no creo que necesitemos una opinión científica… Julia, cuando has estado este verano en Asturias, ¿te pareció que los árboles no sentían? ¿Te sientes más viva rodeada de árboles o de edificios?
Julia: De árboles
¿Los animales tienen sentimientos o necesidades primarias?
Aquí todos están de acuerdo en que los animales sienten
¿Qué final consideráis más adecuado? Aquel en el que el final es “el árbol fue feliz” (que es el que le obligó a poner la editorial que le publicó en el momento) o el que él tenía pensado “el árbol fue feliz, aunque la verdad es que no”
Lluvia: es imposible que el árbol esté contento, ese niño es un machista
Daniela: yo creo que quieres decir que es egoísta
Paula: lo que es es un abusón
Shiam: y un aprovechado
Ainoa: y avaricioso
Y para terminar… ¿os gusta esta historia?
Candela: Sí
Lluvia: sí porque el árbol tiene muchos más sentimientos que el niño, el niño nada más que tiene sentimientos cuando era un niño, cuando era mayor parece que no
Cloe: Sí
Paula: A mí no me gusta mucho, me pone nerviosa que el niño sea tan abusón
En general todos están encantados con la historia… entonces, Ainoa me pregunta:
¿Y a ti?
Me gusta porque me da que pensar, pero no me gusta porque creo que hay mucha gente como este niño, que de tanto consumir se van a terminar el mundo
Sara Lee: a mí me gusta hasta que se hace mayor que se vuelve muy egoísta

Creo que después de estar con ellos, y escucharles no sólo ha cambiado mi percepción de este álbum, el respeto que siento por estos niños ha crecido otro poquito, han conseguido algo muy difícil: dejarme sin palabras.


jueves, 20 de julio de 2017

La cabeza en la bolsa


ilustración de Marjorie Pourchet




La historia que os traemos esta semana está escrita por Marjorie Pourchet nos propone a través de un poético texto y unas imágenes simbólicas una historia que habla de la dificultad que podemos tener para relacionarnos con los demás…  La cabeza en la bolsa está editada en la colección A la orilla del viento de la editorial FCE
 
¿Qué significa la palabra “tímida”?
Alejandra: que tienes miedo a hablar
Xavi: cuando tienes novia no te atreves a hablar con ella
Patricia: un niño de mi cole le da miedo estar con la gente
¿Conocéis a alguien tímido?
Ana: en el pasado, cuando yo iba a Infantil había uno de la clase que era tan tímido que era mudo
Nicolás: mi prima Blanca es muy tímida
Martín: ¡yo soy muy tímido!
Manuela: Una vez me metieron en una clase de flamenco y todas me miraban me dio muchísima vergüenza
Didac: Una cosa es ser tímido y otra es sentir vergüenza
Emilio: ¡es lo mismo!
Llevar una cabeza en el bolso es raro… ¿qué es lo más raro que llevan vuestros padres en el bolso?
Ignacio: Mi padre lleva un ordenador
Martín: yo lo que lleva mi padre no lo sé, porque el bolso en el que me gusta mirar es en el mi madre
Emilio: lleva las llaves, un sándwich
Ana: yo le cotilleo el bolso a mi madre porque siempre lleva un caramelo escondido
Nicolás: mi padre no tiene bolso, él lleva riñonera y mi madre lleva siempre un juego de cartas
Alejandra: lleva una barra para los chichones
Mateo: mi madre lleva cacao
Patricia: lleva la cartera y un pintalabios
¿Quién tiene patitos de goma?
Manuela: uno que brilla debajo del agua
Nicolás: yo tengo un patito que se tira pedos
¿Dónde fabrican los patitos?
Ignacio: con plástico en una fábrica
Nicolás: a lo mejor con gomaeva
¿Tocáis algún instrumento?
Ignacio: toco el piano
Mateo: toco el saxofón y el piano
Nicolás: el piano
Fabiola: toco el piano también
Nicolás: toco la batería
Ana: toco la flauta, el piano y la guitarra
Xavi: yo toco el tambor
Manuela: toco el piano que hay en casa
Emilio: el piano es mío
¿Os da miedo lo que digan los demás de vosotros?
Patricia: a mí mi madre me enseñó un truco por si alguien dice algo de mí que no me gusta… “Me entra por un oído y me sale por el otro” y funciona
Ana: a mí antes unos chicos me llamaban “llorica” pero ya no los veo
Ignacio: me da miedo que me llamen feo
Nicolás: mi primo tiene 30 y siempre me llama “canijjo”
Manuela: a mí me dicen “no sabes jugar al futbol” “no corres tan rápido como nosotras”
Alejandra: me llaman “enana” porque dicen que soy la más bajita…
Martín: yo me llamo tonto a mí mismo cuando lloro
¿Cómo se puede vivir con una cabeza en la bolsa?
Lucía: puedes guiarte por los sonidos
Emilio: le haría agujeros a la bolsa sólo para los ojos
Ignacio: si la bolsa fuera transparente podría vivir
Ana: mirando por debajo
Mateo: ahora hay semáforos para ciegos
¿Cómo se puede uno sentir viviendo con la cabeza en la bolsa?
Coral: estará aburrida
Fabiola: agobiada
Juan Pablo: a mí a veces el silencio me gusta
Javi: yo a veces me aburro tanto que me echo a llorar 

Estas son algunas de las reflexiones hechas por los niños que con más o menos calado han sabido recoger toda la simbología que esta historia encierra... y vosotros, ¿os atrevéis?

jueves, 13 de julio de 2017

La conejita Marcela


ilustración de María Hergueta para Kalandraka


La autora que proponemos hoy en el Miniclub fue siempre controvertida, así que no es de extrañar que sus libros también lo sean. Esther Tusquets propone una historia con muchas lecturas, tantas , es que aconsejable llevarse esta historia a casa para seguir hablando de ella… a grandes rasgos podemos decir que en el mundo de La conejita Marcela, sólo hay blancos y negros, cada uno tiene lo que se merece y así será para siempre, ¿o no?

¿De qué creéis que trata esta historia?
Manuel: de un conejo que al final va a hacer el rebelde, va a mirar a los ojos a los conejos blancos y a infiltrarse en su territorio
¿Quién de vosotros se infiltraría en el territorio de los conejos blancos?
Manuel, Javi, Borja, Blanca, Miguel, Héctor, Víctor, Chus, Dani y Lucas
¿Alguno se infiltraría en el territorio de los conejos negros?
Loa: Les ayudaría para que su comida fuera mejor y su agua más limpia
Paula: Yo les limpiaría el agua
Javi: pero eso cómo lo van a hacer, ¡son conejos!, no pueden
Loa: fácil, les invito a comer  de la mejor hierba y a beber de la mejor agua que hay en lo alto de la colina
Javi: Pero si vas al poblado de los blancos siendo negro, luego los negros no te van a dejar quedarte con ellos
¿Qué le pasa a Marcela?
Paula: que tiene un ojo rebelde
¿Ella tiene la culpa?
Javi: Sí, podría esconderlo tapándolo con la pata
Héctor: Debería controlar a su ojo
Los demás niños opinan que no, que ella no tiene la culpa
¿Qué creéis que le ha ocurrido?
Héctor: se dio un tortazo de pequeña
Manuel: a lo mejor se ha movido mucho cuando estaba en la tripa de la madre
Si a vosotros os pisan,¿cómo reaccionáis?
Víctor:  si me pisan me enfado un poco, pero ya está
Héctor: Yo le pego, bueno, espera, si ha sido a posta, le pego, si ha sido sin querer, le pregunto y le doy una oportunidad más
María: le doy una patada
Manuel: Yo le pego
Paula: yo no le diría nada, pero me iría de su lado porque no se pega a otras personas
Loa: le avisaría de que me ha pisado para que tenga más cuidado, pero si lo ha hecho a posta no digo nada, me voy
Javi: a mí me da igual que me pisen, porque no me duele. Pero si sigue, le empujo
Chus: Yo le piso
Lucas: le diría que tuviera más cuidado de no pisar a nadie y saldría corriendo
Gabriela: le preguntaría porqué lo ha hecho
Dani: yo le pregunto
Si fuérais conejos negros, ¿qué haríais?
Javi: me colaría porque no podría resistir la tentación
¿La única forma que tenemos de defendernos es pegando?
Manuel: NO, dejándole mal al ponerle de los nervios
Paula: yo le pediría que me dejar pasar que yo también tengo derecho
Javi: yo le contesto: “Yo lo seré de momento pero tú de nacimiento”
María:  primero sería educada, y si no me hace caso, le empujo
Lucas: Yo le escupo en un ojo
Loa:  intentaría convencerle de que un ratito yo y un ratito él…
Manuel: hay gente a la que no le gusta pegar, son inocentes y no les gusta la emoción de la pelea
Héctor: yo ensayo las respuestas por si me insultan
Martín: yo me colaría
Miguel: si no me dejan, llamo a la policía o a alguien mayor que me ayude
¿Os ha pasado, que viajáis a otro país y está todo al revés?
Paula: en Inglaterra que conducen al revés
Javi: en China es de mala educación abrir los regalos delante de quien te los hace
Miguel: en Japón ponen las letras de arriba abajo
Loa: en no sé qué país escriben de derecha a izquierda, así
¿Por qué Marcela no está a gusto siendo una conejita que puede tenerlo todo?
Loa: porque le dan pena los que no tienen nada
Javi: pena ninguna me dan a mí

 Y hasta aquí puedo contar... pero no puedo evitar preguntaros, ¿quién quiere tenerlo en casa?




viernes, 7 de julio de 2017

Voces en el parque

ilustración de Anthony Browne para Voces en el Parque

Hoy traemos al Miniclub una historia muy especial para mí, durante años la estuve contando con mi compañera Esther a dos voces, lo que nos proporcionó una visión narrativa que se fue enriqueciendo en cada contada, síntoma de que es un libro completo, tanto que la transcripción que hago a continuación tiene una duración de una hora.

Supongo que eso es lo que hace Anthony Browne con los niños, les abre una puerta y les invita a explorar nuevos modos narrativos, algo a lo que muy pocos pueden resistirse pues es este el formato más común que tiene la infancia para leer el mundo. Y este narrador de historias y de imágenes lo sabe.
Aquí os dejo su web oficial:
http://www.anthonybrownebooks.com/

Esta es una historia que se desarrolla en un solo escenario: un parque donde cuatro personas-gorilas diferentes sacan a pasear a sus perros… son dos binomios: madre-hijo y padre-hijo. En cada paseo, vemos a través de ilustraciones y texto el reflejo de cómo es y qué siente cada uno.
La primera voz es la de la mamá de Carlos.
¿los personajes de esta historia os parecen humanos o gorilas?
Celia: las dos cosas a la vez
Cuando llegan al parque, la mamá suelta a Victoria, pero Carlos, su hijo permanece a su lado… Cuando váis al parque, ¿lo que más os gusta es permanecer sentados en un banco?
Tomás: me gusta jugar
Iciar: me gusta montarme en los columpios y jugar con mis amigas
Lucía: jugar con mis amigas
Javi: jugar al futbol en el parque del Oeste
Celia: juego al futbol con Javi
Raquel: yo no juego con ellos, porque mi mejor amiga del cole juega conmigo al escondite
Carlota: yo juego con mis amigos al pilla pilla
Eva: yo juego con Inés y con Iciar que son mis amigas
Tomás: son como trillizas
Claudia: yo ya no juego, hablo con mis amigas pero no te puedo decir ningún tema porque son privados
Teresa: juego con globos de agua
Yun: yo en el parque no juego, en mi casa sí, juego al pilla pilla con mis hermanos
Cata: yo juego al escondite inglés y con mi hermana, pero un día se le rompieron dos dientes
Dani: yo no juego en el parque, juego en un patio de vecinos y un niño me dijo que me iba a pinchar la pelota
Lucas: yo juego en un parque de madera, juego a escalar y a trepar y también con una cuerda que me lleva arriba y abajo, me empuja mi padre y juego con mis amigos y también me voy subiendo por unas cuerditas cuadraditas por las que puedo trepar (una red)
Laila: yo juego en los columpios, pero quiero irme a ver a mis abuelos a la playa para jugar con la pala
¿Os cansáis de jugar?
Niños: ¡No!
Si vuestros padres os llevaran al parque y os obligaran a sentaros en un banco, ¿qué haríais?
Javi: me escapo
Los demás le dan la razón
Lucas: Victoria corre, y Carlos No
¿Qué prefieres ser un perro que corre por el parque o un niño sentado en un banco?
Tomás: prefiero ser un perro
Iciar: yo quiero ser Victoria aunque me huelan el trasero
Lucía: y Yo!!!!
Javi: yo quiero ser un perro que juega
Raquel: yo prefiero ser Victoria
Lucas: yo quiero ser Victoria
Eva: yo prefiero ser una niña que se sienta en un banco, yo no quiero oler traseros
Aquí llega el segundo personaje, un padre que parece tremendamente triste
¿Por qué la madre de Carlos piensa que el parque está lleno de tipos andrajosos?
Laila: porque el señor que está  sentado está enfadado
Dani: o está triste
Iciar: puede estar las dos cosas
Carlota: mi papá cuando está enfadado parece que está triste
Lucas: yo cuando me enfado lloro
Inés: yo cuando me enfado también lloro
¿Cómo consolarías a tu padre si lo ves que se pone triste?
Inés: haría con él lo que más le gustara
Iciar: le daría un beso y un abrazo
Celia: le preguntaría qué le pasa y luego intentaría arreglarlo
Claudia: primero le pregunto, luego le consuelo y luego le llevo a un sitio que le guste
Yun: yo no haría nada
Carlota: a mí me daría miedo
Laila: yo le pediría que se sentara  y le haría así (hace un gesto de caricia en la cara)
Y ¿por qué está triste el papá de Mancha?
Tomás: porque no tiene trabajo
¿Conocéis a alguien que no tenga trabajo?
Dani: mi padre ya lo ha terminado y ahora busca pero no encuentra
Iciar: mi padre trabajaba en la construcción pero ya no había nada que construir así que le hizo una casa a mi tío que está enfrente de la casa de mis abuelos
Inés: mi madre ahora va a trabajar como profesora y si no le gusta, sigue viajando
Iciar: a mi me gusta el trabajo de mi padre, lo que no me gusta es el colegio
Catalina: el trabajo de mi padre mola mucho porque viaje y le dan comida de otros países
Aparece entonces la voz narrativa del niño, Carlos, que lamenta encontrarse sólo en casa otra vez.
Vosotros si os quedárais solos en casa, ¿qué haríais?
Carlota: jugar
Javi: jugaría al futbol
Tomás: me montaría el scalextric para inventarme piezas y también haría un cohete de coca-cola a presión
Raquel: cerraría todas las ventanas, y sacaría el periquito
Inés d: como entre semana no me dejan salir, encendería la tablet, luego llamaría a mi primo para que se viniese a casa a hacer travesuras… me subiría a casa un elefante
Celia: encendería la TV y cuando me cansase, buscaría en los cajones que no me dejan abrir, pero vamos que quedarse solo en casa es ilegal
Laila: tirar cosas por el suelo
Lucas: mojaría todo mi cuarto de baño
Dani: rompería la pared
Inés: Como me sé la contraseña de la caja secreta de mi hermana, y ella no lo sabe miraría todo lo que tiene dentro
Y terminamos con la cuarta voz, la de la hija, se llama Mancha
¿todos utilizáis el parque para lo mismo?
Niños: no
¿es el mismo parque para cada uno de ellos?
Niños: no
¿se lo están pasando bien?
Iciar: hacen volteretas laterales
Laila: los perros saltan
¿utiliza los mismos colores para cada voz?
Tomás: La del papá me asusta están los árboles están cortados
¿Creéis que el ilustrador está haciendo alguna broma con nosotros?
Javi: sí porque los árboles son peras
Lucas: y la estatua lleva calzoncillos
Por ejemplo, cuando están jugando en el kiosko,¿es de día o de noche?
Laila: es de noche por arriba, y por dentro de día
Carlota: cuando me lo paso muy bien no sé si es de día o de noche
¿Cuál de todos los personajes creéis que mejor se lo pasa en el parque?
Niños: ¡Mancha!

Creo que después de sus palabras, poco más puedo añadir que resulte tan brillante, ¿No os parece?